La Esquina del Gazapo que escribo en este mes de julio me tiene muy preocupado, porque voy a hablar de algo que es muy estimado en Bailén y del que cada vez nos va quedando menos.
Me estoy refiriendo al patrimonio de Bailén. A las casas antiguas, a ¿los palacios?, a lo poco antiguo que queda de nuestra ciudad. Todos hemos oído hablar de El Castillo, hasta un libro editado y mil crónicas que nos hablan de las glorias del susodicho. Lo único que nos queda es el escudo, situado encima (hay que ver lo que son las cosas de la historia), digo situado encima de SAE, el Servicio Andaluz de Empleo. En mi primera época de conocimiento de Bailén, lo único que recuerdo de dicho Castillo era lo que había en las espaldas del actual Colegio de Infantil y algo de la tapia de la calle dónde hoy está la puerta del hierro del colegio.
Lo que pasara de dicho Castillo queda en la memoria de aquellos bailenenses que hicieron uso de sus piedras para poder edificar sus respectivas casas. Los gobernantes de aquella época les importaba bien poco el patrimonio de su ciudad, al parecer.
¿Quién ha visto la Iglesia de Santa Gertrudis? Muy pocos, la verdad sea dicha; aunque queda muy poco de ella. Algunos bailenenses ni saben que existía esa iglesia y menos aún su ubicación. Hoy, lo poco que queda, si queda, se encuentra en el interior de una casa particular. Los que lo sabemos, conocemos el lugar. Quizá los más viejos de la ciudad se acuerden de ella. Aunque cada vez quedan menos.
Menos mal que algunas familias, dueñas de casas solariegas, antiguas, han sabido conservarlas y aún cederlas, para que no se vengan abajo y tengan una utilidad. Un ejemplo: La ermita que hay en la calle La Cruz es propiedad de los Corchado, que destinaron esa propiedad para el culto y así seguirá mientras se dedique a ese menester. Si no fuera de esta manera, ¿qué habría sido de ese edificio antiguo?. Pues pienso que habría sucedido lo que en tantas casas antiguas: DESAPARECER.
Desaparecer, como ha sucedido con el molino de aceite

que había en la calle Isaac Peral, con una entrada de más de 350 años de antigüedad. ¿Porqué desapareció ese molino? ¿Dónde han ido a parar los aparejos, las prensas, las tinajas, todo el material que lleva consigo un molino de aceite? Tengo entendido que la directora del Museo del Aceite que hay en La Hacienda La Laguna se puso en contacto con los dueños, para comprarle todo lo que quedara, pues lo que hay en dicho museo es copia. La respuesta que se le dio es que todo quedó destruido o vendido, o perdido. Una pena que dicho molino no se hubiera quedado para la historia del pueblo de Bailén.
Todo esta introducción viene a cuento de lo que he visto y leído en Bailén, en la calle Real, o mejor dicho, en la calle Isabel La Católica y en la calle Colón. De ambos casos mando unas fotos, para que lo vean. En la primera de las casas citadas se van a construir 5 viviendas y local, tal y cómo aparece en el cartel que tiene colocado en la fachada. ¿Cómo se van a hacer 5 viviendas y un local en una casa que tiene un solo piso de altura? Existe una ley que prohíbe tirar las casas que tengan más de 100 años de antigüedad; ésta data de 1617, según consta en el frontón de entrada de la casa. ¿Con qué criterio se va a edificar en esa casa? ¿Quién ha dado el permiso? ¿Se va a
proteger la fachada, al menos? Espero que no suceda al igual que en la casa que estaba situada poco más arriba de la citada y que servía de panadería. Todos los bailenenses nos acordamos de ella. Se puso el cartelón de las viviendas y se tiró abajo la casa. ¿Por qué no se respetó la fachada de bastante antigüedad? ¿Quién pagará por ese desaguisado? Creo que nadie, porque el pueblo de Bailén, por desgracia para él mismo, no está sensibilizado o piensa que eso no va con ellos. Pues si va con ellos, con todos nosotros, porque es nuestro patrimonio, lo que le vamos a legar a nuestros hijos, de nuestra historia, mejor o peor, pero nuestra.
¿Quién va a pagar por el derribo, cuando llegue el momento y se declare en ruina la casa del Bilaureado José Rentero de la calle Silera? ¿Por qué no se toman las medidas oportunas, antes de que sea demasiado tarde? Porque va a suceder lo mismo que con el edificio situado en la calle Colón, hoy también panadería, vaya casualidad, que será derribado y con casas para construcción?. ¿No? Pues vean la foto de la misma. Se indica en el cartelón: próxima construcción. Unos pocos de años tiene la casa; pues nada, abajo y a construir pisos, dan más dinero.
Pues aún me queda otra casa. No sé que pasará con ella, pero actualmente es la segunda casa más antigua que queda en pié. Me estoy refiriendo a la situada en la calle Zarco del Valle (Real), por debajo de Pinalla

. La casa parece que esté esperando ser declarada en ruina para poder edificar lo que sea. Sus dueños no arreglan nada, esperando el “fatal” desenlace. Ya se sabe una casa deshabitada es una casa perdida y ésta lleva bastante tiempo sin que nadie viva en ella.
En definitiva, con este artículo de La Esquina del Gazapo de este mes he querido concienciar un poco a la población de Bailén, acerca de lo poco que le va quedando y que no se puede perder, bajo ningún concepto. La historia la escribimos nosotros pero la vivirán nuestros hijos y nietos, en la mejor medida que nosotros le demos. Si medimos bien las cosas tendrán un futuro bueno, pero si medimos mal, ya sabemos: se acordarán de nosotros, lo mismo que nosotros nos acordamos de nuestros antepasados.
A todos aquellos que luchan por mantener viva la historia de Bailén, mi enhorabuena y mi felicitación. Para aquellos que creen que no les importa, pues ya están “apañados”, que se preocupen y piensen en sus descendientes. Que éstos piensen que se preocuparon de ellos, no sólo de forma material sino cultural, que les legaron un poco de historia antigua.
Defendamos nuestra historia y defenderemos Bailén.