martes, 22 de diciembre de 2009

EL PATRIMONIO DE BAILÉN- 3

En esta tercera entrega voy a seguir hablando del patrimonio de Bailén. Ése del que queda tan poco y que parece que interesa a bien pocos. Ya dije en mi anterior entrega que me costó mucho conseguir el PGOU de Bailén, en el apartado correspondiente a su patrimonio. La verdad es que las circunstancias que se han desarrollado en este pueblo, de Bailén, dónde el trabajo es lo que ha imperado e impera, hace que su patrimonio no sea algo importante para la mayoría de sus habitantes. Eso sí, en los últimos años se ha desarrollado el deseo, por parte de los más jóvenes, de conservar lo poco que tienen de antigüedad en las calles y casas de su ciudad. Por eso mi interés en conocer cuál era exactamente el Patrimonio de Bailén, para que los jóvenes lo conozcan y ayuden a su conservación.
Vamos a hablar en este momento de las ermitas que existen en la ciudad de Bailén. A saber: La Ermita de S. Juan, la Ermita de La Soledad, la Ermita del Cristo de la Expiración, la Ermita de Nuestro Padre Jesús Nazareno y por supuesto, la Ermita de la Virgen de Zocueca, patrona de la ciudad. Ermita de La Soledad: Restaurada en 1985, en su exterior se aprecian dos espacios, claramente diferenciados, los muros que aparecen encalados y los contrafuertes de aparejo de piedra regular vista, enmarcando dos aparejos la puerta de entrada a la ermita. En su interior nos encontramos dos estilos: el gótico de la nave y el barroco del camarín-torre. A la izquierda del altar mayor está la puerta de entrada a la sacristía y a la derecha la de subida al camarín, ambas de piedra y adintelada. La bóveda tiene motivos vegetales que figuran estípites y cabezas de niños. La ermita podemos datarla de finales del siglo XIV y el camarín- torre del siglo XVII..