Un ejemplo de lo que no se puede ni se debe hacer, sucede con esta entrega de El Patrimonio de Bailén. Es una casa situada en la calle García Lorca, en pleno centro de la ciudad. Bajo ningún concepto se puede permitir semejante lío de cables por todos los lugares posibles de la fachada, que es patrimonio de la ciudad de Bailén. No sé quién tiene la culpa de semejante desaguisado, si el ayuntamiento, si las empresas, si el dueño o, todos a la vez; pero bajo ningún concepto se puede permitir algo parecido.
He viajado por muchas ciudades Patrimonio de la Humanidad y por otras que, sin serlo, cuidan de su escaso patrimonio con eficacia. En ninguna ciudad he visto el cableado por medio de las fachadas de las casas declaradas de protección integral o estructural; o el aparato de aire acondicionado en medio de ella. Por desgracia para nuestra ciudad aquí si sucede. Hay que poner remedio y cuánto antes, mejor. Si se fijan verán que hay cables por todos los lugares de la fachada, de todos los tamaños y grosor, rectos, curvos, solos, acompañados, cajetines; en fin, toda una parafernalia de cables.
No piensen nuestros lectores que esta casa es la única en dónde sucede semejante atropello; que va, sucede en muchas otras que iremos viendo a lo largo las entregas del Patrimonio de Bailén. Es lo que decía en la anterior entrega: hace falta un Cronista Oficial en Bailén.
Sus datos son los siguientes:
IDENTIFICACIÓN: B- 9
LOCALIZACIÓN: Calle García Lorca, 8

NIVEL DE PROTECCIÓN: ESTRUCTURAL
CROQUIS DE SITUACIÓN: Ver mapa
CONDICIONES DE ORDENACIÓN
RÉGIMEN DE SUELO: Urbano
CALIFICACIÓN: Ordenanza nº 1. Manzana cerrada.
CONDICIONES PARTICULARES DE ORDENACIÓN::
En la fachada ¿sólo se permiten? obras de restauración y consolidación. En el resto del edificio se admiten obras de rehabilitación y reestructuración y en el resto de la parcela se admiten obras de nueva planta.
Cómo verán eso de sólo se permiten aquí sobra, pues se ha hecho lo que se ha estimado oportuno a cada uno. Lo que no sabemos es quién es cada uno. Porque los cables podían y, debían, haber sido puestos por la parte superior de la fachada o trasladados a través del suelo, pero no dónde están. Aunque se hubieran gastado unos metros de más; pero el patrimonio está para cuidarlo, no para destrozarlo, como bien a la vista está.
Cándido T. Lorite.
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