viernes, 26 de junio de 2026

HISTORIA DE UNA PIEDRA PERDIDA Y ENCONTRADA

 


         Siendo Rey de España, aunque a punto de morir Fernando VII, “el rey felón” y de comenzar la regencia de la futura reina, Isabel II, se inauguraba el 5 de agosto de 1833, una fuente de agua, comenzada a construirse el año anterior. Hablamos de la fuente de agua situada en la antigua calle del Pilar, hoy Conde de Torreanaz y situada en el perímetro de la Plaza de la Constitución.

         Para su inauguración se clocó una lápida o piedra grande, que aparece en la foto y que rezaba, de la siguiente manera, una vez transcrita a un lenguaje moderno, debido al deterioro de las letras, a través de decenas de años:

La piedra en la Plaza de la constitución


  Inscripción donada por Doña María Luisa Garrido Días, viuda de Don Tomás Lario, siendo alcalde D. Luis Mariano Camacho Núñez, 5 de agosto de 2018.

         El agua de esta fuente provenía de la zona del Alcubón, en el Cerro de San Cristóbal, que dio agua también, en otro ramal de agua a la Fuente Larga que se encontraba en la carretera hacia Baños, enfrente del Bario de San Fernando.

         Esta fuente se supone que fue todo un acontecimiento para el pueblo (estamos hablando de 1833), cuando la mayoría de los pueblos no tenía fuentes de agua y menos aún agua corriente. No se sabe el día o año en que deja de funcionar; suponemos que lo hace cuando se inaugura la Fuente del Paseo o Plaza del General Castaños, allá por los años 50 del siglo XIX. Hablamos de más de 170 años.

         Esta fuente, al desaparecer, por estar situada en la casa del señor Lario, se queda con ella y la utiliza, según sabemos de buenas fuentes como suelo de balconada en la casa donde se situaba la fuente, de su propiedad. Cuando, por obras, la casa se derriba y se hace una nueva, la piedra vuelve a ser colocada como suelo de balconada, conservando la misma.

         Al hacerse el segundo derribo de la casa, para hacer el bloque de pisos que hoy se levantan en su lugar, la piedra se la llevan al chalet que posee la familia en Zocueca, siendo utilizada como mesa de jardín. Gracias a la familia por no haberla tirada al estercolero o un charcón, como se ha hecho con centenares de cosas en Bailén, de más o menos importancia

         Enterado o conocedor el Instituto de Estudios Bailenenses de esa piedra, aunque no conocía su lugar, su presidente, D. Juan Soriano se dedicó durante un par de años o tres, a indagar dónde podría estar la susodicha piedra. Por senderos no conocidos, se entera de que la piedra se encuentra en la casa chalet de D. Tomás Lario en la villa de Zocueca.

         Se desplaza a la misma y, con el correspondiente permiso de la viuda Doña María Luisa, ve que, efectivamente la piedra está en el lugar que le habían indicado. Vean un par de fotos del momento



La primera foto es de la viuda Doña María Luisa, señalando las letras, que hubo que limpiar cuidadosamente; y, en la otra, se ven los pies de D. Juan Soriano, presidente del IEB.

         Puesto en conocimiento, por parte del IEB, del hallazgo de la piedra fundacional de la fuente, al concejal de Patrimonio de Bailén, Don Juan Jesús Padilla, éste se pone en contacto con la dueña de la misma y consigue que sea donada al ayuntamiento de Bailén, ocupando el lugar que le correspondía; el más cercano posible a su primitiva ubicación.

El lugar es magnífico. Sólo hemos de puntualizar un par de cosas: 1ª No se hace mención alguna al trabajo realizado de investigación del Instituto de Estudios Bailenense (IEB); 2ª Ningún miembro del IEB fue invitado a la colocación de la misma e inauguración por parte de Doña María Luisa. ¿Un fallo del ayuntamiento?

Como si no hubiéramos intervenido (el IEB) para nada en todo lo sucedido con esta piedra. El tiempo pone a cada uno en su lugar.

Cándido Lorite

No hay comentarios:

Publicar un comentario